ECOS DEL 2° ATENEO REALIZADO POR LA SOCIEDAD ARGENTINA DE SEXUALIDAD HUMANA EL 24 DE JUNIO DEL 2016 –BUENOS AIRES- ARGENTINA

 

ABUSO SEXUAL

Manifestaciones clínicas en el consultorio sexológico

 En el marco de las actividades gratuitas y abiertas a la comunidad, el día 24 de Junio se realizó el 2° Ateneo de la SASH.

Coordinado por la Lic. Viviana Wapñarsky, disertaron la Dra Silvina Valente, Médica especialista en Ginecología y Obstetricia,  Presidente de SASH (Sociedad Argentina de Sexualidad Humana) y la Lic. María Bernarda Romero, Psicóloga Clínica, Especialista en Sexología clínica y Educadora sexual, especialista en Trauma psíquico (Sapsi)

 

Comienza la exposición la Dra. Silvina Valente, sobre el tema: repercusiones biológicas del abuso sexual, hablando de la importancia de conocer sobre el abuso sexual infantil, las características de la temática, los tipos de abuso de los que podemos dar cuenta, así como de la necesidad de considerar el daño físico, emocional y sexual que se ponen en juego.

Una de las premisas como profesionales para trabajar en la temática es que si no pensamos el abuso, no podemos diagnosticarlo. Tener en mente la posibilidad para poder estar alerta a los indicadores que permitan dar cuenta del abuso. Y para eso, crear el vínculo y confianza necesarios entre paciente y profesional que posibilite hablar del tema.

Continúa exponiendo acerca de los indicadores que permitiría la detección a través del daño y las variables a tener en cuenta: tiempo transcurrido desde el inicio de los acontecimientos, tipo de relación con el abusador, tipo de conducta abusiva, reacción del entorno ante los hechos, el sostén familiar y social del menor.

El cerebro del ASI (Abuso sexual infantil) muestra los indicios del estrés tóxico que queda en evidencia a través de la  mala adaptación neuroendócrina, como por ejemplo el aumento de CRF, de la ACTH y del cortisol. Cuando el estrés es crónico, tiene al cerebro en alerta, con todas las modificaciones cerebrales que ello conlleva.

Habla asimismo de la epigenética y sus  modelajes; modificaciones por estímulos ambientales y experienciales de lo heredado que otorga capacidad de adaptación. Además nos contó acerca de evidencia experimental: resistencia al stress-sensible al stress “Meany”: caras maternas de Tronicks, y cómo esto podía producir respuestas ansiosas o no ante los estímulos proporcionados por la madre.

La charla de la Dra. Valente continuó para hablar de ¿qué buscamos en una situación de abuso sexual? Principalmente, manifestaciones del estrés en sus manifestaciones psicológicas, alteraciones orgánicas y alteraciones familiares y del entorno social. Para ello nos habló acerca del interrogatorio posible y la serie de estudios complementarios que podrían solicitarse: Tests, RMN, y PETs. Las consecuencias del abuso sexual infantil son múltiples y afectan todas las esferas de la vida del individuo.

 

Continúa la jornada con la disertación de la Lic. María Bernarda Romero, quién habla acerca de la sintomatología sexológica en adultos víctimas de abuso sexual infantil. Los motivos de consulta pueden ser muy variados, lo importante es saber que no hay una disfunción sexual específica para determinar una situación de abuso.

Los indicadores de ASI en adultos pueden ser  múltiples: ansiedad constante, problemas con el sueño, quejas somáticas recurrentes, conductas agresivas o autolesivas, baja autoestima, incapacidad para confiar en los demás, tristeza y depresión de larga data, hostilidad, enojo, problemas de concentración, conductas sexuales inapropiadas, mutismo, tartamudeo, problemas de apego, estrategias evitativas,  entre otras más.

Menciona además acerca de la pertinente evaluación de trastornos psiquiátricos asociados al abuso: trastorno límite, ansiedad, depresiones, trastornos disociativos, TEPT, distimias, compulsiones sexuales, trastorno obsesivo compulsivo, parafilias, esquizofrenia. Siempre puede verse un trastorno psiquiátrico detrás de una situación de abuso.

Habla también de los síntomas disociativos que pueden manifestarse: disociación primaria como flashback, pensamientos intrusivos, amnesias; disociación secundaria como despersonalización, desrealización; disociación terciaria, como alter egos, y diferentes estados del yo.

Presenta un modelo de trabajo sistemático de desensibilización y reprocesamiento de la información que dejó el abuso sexual infantil, que siguiendo la sigla DICES se trabaja con: el Disparador que trajo a la consulta, la Imagen del peor momento, las Creencias negativas de sí mismo, la Emoción, y las Sensaciones corporales. Recomendando como tareas a seguir en lo relativo a terapia sexuales los ejercicios Kegel, los masajes eróticos con prohibición de coito durante 4 semanas, y la importancia de creer un lugar seguro erótico. La participación de la pareja es muy importante para poder hablar de todo lo relativo a las consecuencias de un abuso sexual infantil en la conducta.

 

Ambas disertaciones sumaron a la charla ejemplos de casos clínicos que permitieron aproximarnos aún más a la complejidad de la temática, que nos concierne y nos convoca a actualizaciones permanentes.

Maria Estel Antelo firma

 

 

 

 

 

Lic. María Ester Antelo

Psicóloga – Sexóloga Clínica

Miembro de la Comisión Directiva de SASH